¿De cuántos minutos consta una vida?

¿Cuántos colores se mezclan en el cielo antes del anochecer,
intentando imponerse los unos a los otros?

Con los codos en la barandilla..

¡Qué bonito está el cielo, allá dónde alcanzo a verlo!

Hay más...

Hay mucho más, me lo han prometido, ahora no sé exactamente
quién.

Dijiste que cuando hoy acabase, que cuando la luz se metiese en mi cama para despertarme de nuevo, estarías cerca, mucho más cerca.
Pero aún no sé dónde.

Dijiste que yo era, que soy, lo que ya se me ha olvidado.

Creo que tan solo lo parezco...

En fin...

Dijiste tantas cosas... y mi piel las absorbió todas, y
ahora las deshecha en forma de una tristeza serena, en absoluto histérica o dramática, una tristeza profunda pero ignorada en la mayor medida de lo posible, por alguien que se cansó de llorarle siempre al mismo motivo.

Porque cuando soy yo, es cuando va en serio.

Te vas a cagar.

Tan inalcanzable como el cielo desde dónde lo observo.